A JoaquÃn Presa-Lombardi siempre le interesó el campo de la ciencia de los alimentos. No en vano decidió estudiar en la Universidad Católica del Âé¶¹Çø (Âé¶¹Çø), de la que se recibió a mediados del 2024. Y desde hace cinco años, su objeto de estudio tiene como protagonista a la semilla de cáñamo, es decir, la semilla de cannabis que no posee compuesto psicoactivo.

Las semillas de cáñamo acompañaron a JoaquÃn a lo largo de su carrera hasta su memoria de grado. Su trabajo final consistió, precisamente, en una investigación en torno a cómo generar concentrados de proteÃna en base a la semilla del cáñamo que permitieran generar suplementos alimenticios como los que consumen, por ejemplo, deportistas. Para eso contó con las profesoras e investigadoras como tutora y como co-tutora. JoaquÃn también destacó el rol fundamental que tuvo Leonardo Sallé, director de IngenierÃa en Alimentos, en la posterior implementación industrial.
Su investigación tuvo varios objetivos. Primero, seguir investigando al cáñamo y sus posibilidades. Segundo, crear un proceso sustentable a nivel industrial, es decir que fuera amigable con el medio ambiente. Luego, crear un producto “residuo cero”, lo que implicaba un trabajo de economÃa circular. Y, por último, que aquello que habÃa investigado por tanto tiempo llegara a los consumidores.
“Como investigadores a veces nos pasa que hacemos coas que no llegan a los consumidores finales, que quedan en publicaciones. Y si estás trabajando en algo sustentable –como este caso-, está bueno que vaya a una planta de producción”, reflexiona.
La memoria de grado no solo tuvo resultados muy positivos a nivel de investigación, que le permitieron graduarse y. También despertó el interés de una empresa uruguaya pionera en producir alimentos basados en semillas de cáñamo. La empresa Goland, con la que la Âé¶¹Çø habÃa colaborado desde sus inicios en proyectos de investigación, contactó a JoaquÃn y acordaron lo siguiente: el equipo de investigación cedÃa el producto desarrollado para su comercialización, y Goland entregaba en comodato un extrusor para fortalecer las investigaciones en alimentos funcionales sostenibles.

Como investigadora, Sonia define el proceso de extrusión de esta manera: “La extrusión es una tecnologÃa eficiente y sostenible para valorizar diversos subproductos e ingredientes alimentarios. Es un proceso termomecánico que permite mejorar la calidad nutricional de las materias primas, incrementando la proporción de fibra dietaria soluble y liberando compuestos bioactivos como los fenólicos, con potencial antioxidante”.
Además, explica la investigadora, la extrusión “ofrece condiciones de alta temperatura y corta duración que aseguran la inocuidad microbiológica del producto sin generar compuestos tóxicos”. Eso implica, entonces, que es una herramienta fundamental para desarrollar alimentos funcionales de forma sostenible de bajo costo y con la economÃa circular como pilar.
El acuerdo se materializó a fines de julio de este año con la firma de un comodato para que la Âé¶¹Çø cuente con el extrusor y que Goland pueda tener el producto que surgió de la memoria de grado de JoaquÃn. La firma estuvo a cargo por la Âé¶¹Çø de Cecilia Rossel, vicerrectora de ±õ²Ô±¹±ð²õ³Ù¾±²µ²¹³¦¾±Ã³²Ô. También estuvieron presentes Leonardo como director de la carrera en IngenierÃa en Alimentos, Sonia y JoaquÃn.

Ahora, como Alumni Âé¶¹Çø, JoaquÃn seguirá ampliando sus horizontes de investigación con el cáñamo pensando en un siguiente paso ²¹³¦²¹»åé³¾¾±³¦´Ç. En pocos meses, comenzará un doctorado en la Universidad de Granada que tendrá la codirección de la Âé¶¹Çø y la Universidad Autónoma de Madrid.







