麻豆区

Vie, 19 08 2022

Los cinco megaatractores de la era (tecnol贸gicamente) exponencial

Richard Rumelt, en su libro Good Strategy, Bad Strategy introdujo el concepto de attractor para referirse a un estado de la industria que genera un cambio sustancial y determinante en la evoluci贸n futura de las empresas. La particularidad de nuestros tiempos es que cinco atractores est谩n colisionando al mismo tiempo. Est谩n concurriendo los espacios hiperpersonales -todo lo queremos personalizado-, las megatendencias tecnol贸gicas -muchas tecnolog铆as digitales al mismo tiempo-, la agenda 2030 -preocupaci贸n social y medioambiental-, el foco en el cliente -la producci贸n lineal taylorista ya no funciona en un mundo en el que el cliente quiere todo a medida- y la velocidad en la que un modelo de negocio puede funcionar y fallecer -los ciclos de vida se han acortado-. Un momento similar sucedi贸 a principios del siglo XIX, con la aparici贸n de las m谩quinas, el vapor, la mejora en la producci贸n de hierro, la manufactura qu铆mica, la m谩quina herramienta y la aparici贸n de las f谩bricas. El resultado fue la Revoluci贸n Industrial. Nos centraremos en este art铆culo en las megatendencias tecnol贸gicas.  

 

 

 

Muchos sectores y organizaciones perciben que la sociedad digital est谩 generando innovaciones extraordinariamente disruptivas y cada vez m谩s aceleradas. Generalmente los sectores m谩s tradicionales responden a esta situaci贸n tratando de digitalizar su actividad. Digitalizar algo implica hacer lo mismo, pero en un medio digital. Es lo que sucedi贸 por ejemplo con la aparici贸n del CD; se digitaliz贸 el producto de los cassettes tradicionales. Sin embargo, cada vez m谩s se percibe con claridad que esta estrategia resulta insuficiente y la soluci贸n m谩s temprano que tarde lleva consigo una profunda transformaci贸n empresarial. Es lo que est谩n experimentando la prensa, los bancos, el comercio, varias 谩reas de la producci贸n industrial o el marketing. La transformaci贸n es lo que trajo Spotify en el sector musical. El producto cambi贸; ya no pagamos por un CD o una cinta de cassette, sino que me suscribo a un servicio musical. La cadena de valor es nueva; ahora un artista puede directamente ponerse a distribuir su creaci贸n art铆stica. Incluso un artista puede producir aquello que mi red de propietarios descentralizada me pide que haga.  

 

 

 

Las sociedades han estado siempre afectadas por las revoluciones tecnol贸gicas del momento. Hace unos siglos, la domesticaci贸n de los caballos y otros animales, las herramientas de hierro, el arado, los fertilizantes o la imprenta, nos permitieron comenzar a vivir all铆 donde quisi茅ramos, sin tener que desplazarnos para alimentarnos. En tiempos modernos, el citado ferrocarril, las finanzas, la maquinaria pesada o el petr贸leo, globalizaron el mundo y nos interconectaron como nunca antes hubi茅ramos pensado. Muchas de las citadas tecnolog铆as, tardaron d茅cadas e incluso siglos en asentarse. Sin embargo, la 煤ltima revoluci贸n tecnol贸gica, la digital, lo ha hecho en muy pocos a帽os.  

 

 

 

En los a帽os 30 del siglo pasado, un grupo de matem谩ticos y l贸gicos (Turing, G枚del y Church) lanzaron un campo te贸rico que en los 70 comenz贸 a desarrollarse. Son tres los hitos transformadores: (1) La llegada del ordenador a los hogares y empresas de manera masiva (arranc贸 con el Apple II en 1977 y el IBM PC en 1981); (2) La interconexi贸n entre los ordenadores a trav茅s de una red de redes llamada Internet (el primer navegador web gr谩fico que lo permiti贸 apareci贸 en 1993); (3) Los dispositivos y aplicaciones m贸viles para agilizar e intermediar las comunicaciones (el iPhone y el sistema Android aparecieron en 2007 y 2008). La diferencia fundamental de esta 煤ltima revoluci贸n frente a otras radica en la velocidad del cambio.  

 

 

 

Esto ha provocado la aparici贸n de una brecha que se abre a un ritmo exponencial. Una tecnolog铆a exponencial es aquella que, por el mismo coste, mejora en rendimiento a una tasa anual compuesta de al menos el 10%, durante varias d茅cadas. Por ejemplo, el motor diesel mejor贸 muy aceleradamente en sus primeros a帽os de vida. Luego se detuvo. Sin embargo, los microchips de los ordenadores han estado mejorando su rendimiento a tasas del 50% en los 煤ltimos 50 a帽os. Si cambiamos de coche cada 10 a帽os, veremos que la eficiencia del motor en consumo de gas贸leo ha mejorado alrededor de un 10%. Si cambiamos de ordenador cada 10 a帽os, veremos que su potencia de c谩lculo se ha multiplicado por 60. 

 

 

 

La exponencialidad que describ铆amos al comienzo se ha expandido a cuatro dominios de la tecnolog铆a, que, en conjunto, conforman la base de la econom铆a global: computaci贸n, energ铆a, biolog铆a y manufactura.  

 

 

 

En 1958, Fairchild Semiconductor vendi贸 100 transistores a IBM por 150 d贸lares cada pieza. En 2014 el precio de un transistor hab铆a ca铆do a una mil millon茅sima parte de d贸lar. En 1945 hab铆a un 煤nico ordenador en el mundo (el que usaba Alan Turing en Bletchley Park). Sesenta a帽os despu茅s hab铆a m谩s de cinco mil millones. Esta computaci贸n barata y r谩pida ha tra铆do incluso un sistema monetario nuevo. Bitcoin es considerada la primera Decentralized Autonomous Organization (DAO) plenamente funcional. Es tambi茅n la red de computaci贸n m谩s potente del mundo. Una red aut贸noma y que se coordina empleando un protocolo de consenso distribuido. Ethereum, a su vez, es la primera que ha creado una DAO para ofrecer sistemas de contrataci贸n que cumplan ese rol sin jerarqu铆as (notarios, registradores, etc.). Todo esto genera un nuevo ecosistema de confianza y la explosi贸n de las finanzas descentralizadas. Pero el mundo se est谩 descentralizando sobre cadenas de bloques (blockchain) que cambiar谩 muchas formas de c贸mo nos relacionamos y c贸mo contratamos, vivimos, etc. La web 3.0 o descentralizada, que va m谩s all谩 de Bitcoin, ser谩 una en la que ya no solo crearemos, sino que tambi茅n poseeremos activos digitales. Habr谩 museos con activos digitales de una red de personas. Y, habr谩 artistas, que decidan crear obras a partir de lo que sus “accionistas” quieran. Botto, un artista descentralizado y aut贸nomo gobernado por la gente, es un ejemplo de ello. 

 

 

 

En noviembre de 2021 sal铆a a bolsa la empresa m谩s grande desde Facebook: Rivian, un fabricante de veh铆culos el茅ctricos. Hasta octubre de 2021 solo hab铆a entregado 156 unidades de su Rivian R1T. Con una valoraci贸n de 86.000 millones de d贸lares super贸 a mitos como Ford o General Motors. Tesla, cotiza casi a un trill贸n. Es evidente que el mundo energ茅tico est谩 viviendo tiempos de cambio, sin apenas haber arrancado a煤n la exploraci贸n del hidr贸geno. Entre 1975 y 2019 el coste de la solar fotovoltaica ha ca铆do 500x. La mayor parte de esa ca铆da se ha producido en la 煤ltima d茅cada. En 2010, el coste de producir electricidad con paneles solares era a煤n 10x m谩s caro que con energ铆as f贸siles. En Octubre de 2020, el coste de generar energ铆a solar en plantas de gran escala ya era menor que el coste de producirla en plantas de gas de ciclo combinado (las m谩s eficientes entre los combustibles f贸siles). Por su parte, el coste de las bater铆as de ion de litio ha ca铆do un 19% al a帽o durante toda la d茅cada de los 2010. Son la base de las bater铆as de los veh铆culos el茅ctricos.  

 

 

 

La primera secuenciaci贸n completa del ADN humano se complet贸 en junio de 2000. El coste fue de unos 500 millones de d贸lares. En agosto de 2019 el precio cay贸 a 942, 100.000x menos. En marzo de 2020, la empresa china BGI anunci贸 que pod铆a secuenciar el genoma humano por 100 d贸lares. La gen茅tica s贸lo es una de las partes de la revoluci贸n biotecnol贸gica. La biolog铆a sint茅tica es otra de las 谩reas con m谩s impacto. Algunas estimaciones calculan que en 2040, el 60% de las materias primas podr铆an ser producidas biol贸gicamente. 

 

 

 

Desde la 茅poca del Homo Sapiens, nuestros procesos de manufactura han sido principalmente sustractivos: comenzamos con un bloque de material y quitamos lo que sobra hasta que le damos la forma deseada. Pero las tecnolog铆as digitales nos han regalado la manufactura aditiva o impresi贸n 3D. Ofrece la misma precisi贸n, pero sin desperdiciar material. Si la revoluci贸n industrial trajo el consumo de las 茅lites, el modelo T de Ford el consumo de las masas (con el abaratamiento de precios), ¿ser谩n las impresoras 3D las que traigan el consumo de los individuos? Haces tu propio dise帽o (o lo compras), y te lo fabricas en casa por adici贸n de materiales. La urbanizaci贸n que origin贸 la creaci贸n de f谩bricas en ciudades pudiera ver la tendencia opuesta ahora. Las ventajas comparativas de la fabricaci贸n con mano de obra barata de Oriente mitigada. La normativa de propiedad intelectual teniendo que ser redise帽ada. La servitizaci贸n de la industria, facilitada. 

 

 

 

El desarrollo digital es inevitable. La automatizaci贸n de los procesos f铆sicos -v铆a la robotizaci贸n- y los mentales -por la inteligencia artificial-, est谩n viviendo su era dorada. Los humanos siempre mantendremos el monopolio de ciertas cuestiones: la creatividad, la interacci贸n compleja con objetos y humanos (especialmente importante en un pa铆s de servicios), etc. Pero habr谩 otras cuestiones en las que los robots nos superar谩n. B谩sicamente, porque son mucho mejores repitiendo tareas rutinarias (no se cansan, no duermen, etc.).  

 

 

 

Mientras tanto, es evidente que tenemos una brecha exponencial derivada de nuestra incapacidad de adaptarnos. Quiz谩s sea momento de entender el orden de magnitud del cambio. 

 

 

 

Alex Ray贸n Jerez  

 

Diciembre, 2021 

 

 

 

Art铆culo escrito originalmente para el Libro Anual de la empresa B+I.  

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2022-08-19T21:18:00