¿Por qué nos importa el pasado? El doctor en FilosofÃa Antonio Gómez Ramos, suele hacerse esa pregunta. Gómez Ramos dirige el postgrado en Humanidades en la , donde también es profesor de FilosofÃa, imparte clases en el Máster en FilosofÃa de la Historia de la y en el de Estudios Avanzados en FilosofÃa de la .
Invitado por el, visitó Âé¶¹Çø por primera vez en una semana cargada de seminarios y encuentros en distintas universidades en el que la filosofÃa de la historia, el tiempo y la memoria fueron una constante. Lo que siga es el resumen de la entrevista.
¿En qué áreas te has focalizado últimamente?
En los últimos años he trabajado en cuestiones de memoria histórica, que tienen que ver para mà con filosofÃa de la historia. Entender qué pasó en la historia, quiénes somos en este momento, en qué momento estamos, a dónde vamos, qué sentido tiene todo lo que ha ocurrido hasta ahora. Hay una preocupación muy grande por la memoria, por los traumas y las heridas del pasado, por las vÃctimas. Eso es un problema moral y polÃtico y en filosofÃa nos ocupamos de algo de eso. Qué se puede perdonar, quién perdona, hasta cuándo. Qué se recuerda y qué no, el olvido. Es un tema para darle muchas vueltas y discutirlo.
¿Qué pasa con el futuro?
Estar preocupado por lo que viene, orientarse al futuro, es una manera de no recordar y por eso han quedado muchas heridas abiertas en muchos paÃses. Por otro lado, si las sociedades actuales proyectamos el futuro lo imaginamos como una catástrofe. Ese es otro problema que me ha ocupado también últimamente. No hay idea de un futuro alternativo mejor como sà lo hubo durante los pasados dos siglos. Esta ausencia de futuro es muy llamativa. Además a la gente le interesa mucho el pasado, no solamente por la memoria, también por la historia. Hacemos turismo para visitar (lugares históricos), leemos novelas históricas. Todo lo que sea del pasado parece muy atractivo. No vemos el futuro claro y queremos mucho del pasado. Es interesante cómo la preocupación por el pasado es una preocupación moral, polÃtica, histórica y a la vez también hay una preocupación turÃstica, de celebrar el pasado.
¿Eso lo ves también en las nuevas generaciones?
Curiosamente es en ellos donde se ha dado una mayor preocupación por la memoria. En España ha pasado que los que sufrieron la dictadura no quisieron hablar de ello y son los hijos y sobre todo los nietos los que están declarando por justicia. Esto de vivir el presente desarraigados y sin futuro, ha producido más interés por el pasado. En un sentido polÃtico y moral de preocuparse por las vÃctimas y también en cierto sentido exótico y turÃstico.
¿Qué diferencia hay entre memoria y homenaje?
El homenaje es un recuerdo, es sacar a alguien del olvido y ponerlo a la luz pública como recuerdo. Hacer memoria, pedir memoria, es pedir un homenaje. Lo que ha cambiado es a quién se hace homenaje. Antes se hacÃa homenaje a los héroes, a los grandes triunfadores y ahora se rinde homenaje a las vÃctimas. También es verdad que el homenaje es más una conmemoración, demasiado institucional, está muy ritualizado. Puede dar lugar a una especie de hipocresÃa. La memoria es un concepto más denso, más profundo.
¿En qué momento se pasa de homenajear al héroe a homenajear las vÃctimas?
Parece que a partir de las décadas de 1980, 1990. Me llama la atención que es cuando desaparece la perspectiva de futuro. Empiezan a aparecer las reivindicaciones de identidad, por ejemplo. Y esas reivindicaciones vienen acompañadas de "escribir la historia de...". Es un momento curioso cuando se rompe la historia hacia el futuro, porque parece que estamos estancados en el presente y aparecen estas manifestaciones. Ahora se busca de otra manera. No se busca al triunfador. Es un aprendizaje también.
Pareciera que la humanidad avanzara con la necesidad de volver al pasado.
Si no tenemos raÃces en el pasado, no podemos avanzar. Y lo que no se recuerda bien, se vuelve a repetir. Siempre está bien que una sociedad vuelva a mirar al pasado.
¿Cómo conviven el recurrir a la memoria con la inmediatez, que además está alimentada por las nuevas tecnologÃas?
Todo está relacionado. Esto de la inmediatez sin dudas lleva a un mundo acelerado, donde no podemos agarrarnos a nada. Se busca el contacto directo con el pasado, la intensidad de la sensación. Y buscamos sensaciones extremas.
¿Qué impresión te llevás de Âé¶¹Çø?
Es mi primera vez en Âé¶¹Çø y me alegro mucho de conocerlo porque me parece un paÃs muy peculiar.
¿Qué es lo que te parece peculiar?
Me parece que es un paÃs muy civilizado, tranquilo comparado con otros paÃses de América que conozco y del mundo. Me gusta esa especie de orden y calma que hay. Y hay una amabilidad especial. Y muy cultos, además.








